"El pasado ya pasó.
No puedo retroceder en el tiempo, excepto en la mente.
Puedo elegir revivir el ayer si lo deseo.
Pero eso me roba momentos preciosos de hoy, momentos
que una vez que pasan no se pueden recuperar.
De modo que dejo atrás el ayer y vuelvo toda mi atención al
momento presente. Este es mi momento especial, y lo disfruto.
Este es un nuevo día, un día que nunca he vivido antes.
Vivo en el Ahora y disfruto de cada momento".
Recordar momentos pasados, en algunas ocasiones puede resultar muy satisfactorio, pero es indudable que hacerlo de una forma continua y muy persistente puede incluso provocar un ideal de rechazo muy profundo a lo que vivimos en le presente, el Ahora.
Lo pasado pasado está, y nadie podrá hacer nada por evitar que las cosas que ya han ocurrido en un pasado, (sea cercano o no), se vuelvan a producir de una forma diferente para que puedan cambiar así el Presente.
Nuestra mente, nuestros recuerdos, nuestras ideas, nuestras metas, son objetivos que constantemente elabora nuestro cerebro (como un GPS), para ayudarnos (o no, en el caso de que esos ideales sean negativos y todo lo que pensemos o recordemos nos afecte negativamente) a seguir adelante en nuestras vidas. De modo que habría que ir deshaciéndose de todas esas malas ideas y recuerdos que alborotan nuestra mente y que se hacen un hueco entre los ideales y metas más importantes que esperamos ofrecer ante nuestra trayectoria en la vida, y despejar así lo máximo posible nuestra visión al futuro, no permitiendo que lo que ya ha pasado, interfiera en lo que va a pasar.
"No pienses en lo que pudiste hacer en el pasado, como tampoco pienses en lo que podrás hacer en el futuro; sólo piensa en lo que estás haciendo hoy, y hazlo bien."
No hay comentarios:
Publicar un comentario